El viernes 3 de diciembre, Palo Pandolfo y el Ritual estuvieron en Mar del Plata, donde presentaron temas de “Ritual criollo” y repasaron clásicos del cantante a lo largo de 2 horas aprox.
En la Cantina Clandestina vivimos, como bien dicen por ahí, una íntima noche de rock. El bar, escondido en un primer piso en medio del centro de la ciudad, fue el lugar perfecto para sentirse como en casa, ya que la estructura es ideal para disfrutar la cercanía con la banda.
A las 12 arrancó Tantra, banda local de rock instrumental. Sus composiciones y la ejecución son excelentes.
Los integrantes del Ritual se fueron acercando a sus instrumentos a partir de la 1 de la mañana, disimuladamente probaron, siguiendo un poco lo que sonaba de fondo y haciendo que los mas fanáticos empecemos a babear como el perro de Pavlov, imaginando lo que se venia.
Palo se hacia esperar, pero cuando apareció, surgió la ovación espontánea y fue directo a su guitarra para arrancar sin mucho preámbulo.

El ex cantante de Los Visitantes y Don Cornelio, no tardó en contagiarnos, en ese ambiente tan cálido y con los músicos al alcance de la mano, de la mística que lo caracteriza.
Con “Antojo”, el segundo tema, ya no pude dejar de cantar con una sonrisa de oreja a oreja hasta que terminó el show. Era irreal escucharlo y verlo desde mi privilegiada posición: parada en una silla, a una distancia de 3 personas.

La banda sonó impecable, la mezcla de géneros tan disímiles como tango, folcklore, reggae y rock parece algo natural a manos de Palo, que, destaco, mantiene intacta la dulzura, y por momentos crudeza, en la voz. Iba acompañado de los coros del batero y el bajista, que además marcaban una base muy precisa y sólida. El violero además de hacer arreglos, se calzó el bandoneón más de una vez para apoyar el toque melancólico que tienen muchas melodías.

Sin dudas, fue una fecha muy emocionante para todos. La buena onda de todos los presentes casi se podía tocar, el lugar estaba lleno pero no molestaba (confieso que después de 10 años de ver bandas, a veces me fastidia que me empujen y apretujen) Y seguramente la mayoría sigue tarareando sus canciones preferidas hoy, como quien escribió esta crónica…
”…será esta noche, una noche cualquiera
o será, mi amor…
como una primavera.”
Texto: Jimena Salas Batt - Fotografías: Cantina Sandinista
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