Jueves por la noche, mucho fresquete que no impidio realizar un lindo paseo: Temperley, Avellaneda, Autopista Bs. As. - La Plata, neblina, Avenida nro 32, Avenida nro 7 interseccion con calle 71, Ciudad Vieja.
La previa del concierto incluyo una muy rica pizza provolone, cerveza y charlas varias. Ahora si ya estamos listos. El bar esta llenisimo, es chico pero tratamos de acomodarnos de la mejor manera, ambiente calido, lindas chicas, buena musica, que mas?
Como para calentar el ambiente hizo su aparicion la pocket orquesta "Hermano Perro", y la verdad que me gustaron mucho. Canciones sencillas y profundas que hicieron de las delicias del publico. Me hicieron acordar mucho a Pequeña Orquesta. Bien.
Ya entrada la madrugada, cerca de las 02hs subio al escenario Palo y su ya mitica guitarra criolla. Pequeño set solitario en donde temas como "Cenizas y Diamantes" o "A traves de los sueños" hicieron de las delicias del publico.
Luego de este pequeño set hizo su aparicion la nueva formacion del ritual, con Raul Gutta en percusion, Matias Juanatey en bajo y Jake en violin quien dicho sea de paso esta pronto a regresar a Boston.
Ahora, con la banda completa, se hizo gala de dejar a todos contentos ya que hubo tiempo para tocar temas viejos, los que no lo son tanto + los de ritual criollo. Los puntos mas calientes? diria que fueron con "Ella vendra", "Cancion Cantaro", "Sangre" y "Tazas de te chino". Hubo versiones bastante peculiares de Plegaria y de Amor (como para desacartonarlas un poco). Bises, delirio y aplausos. El frio ya habia quedado en el olvido desde hacia rato. Son casi las 5 de la mañana. Se empieza a ver cielo celeste, detrás de las nubes grises brilla lo verde, veo obreros llegando en bicicleta. Empieza un nuevo dia. Yo me fui a dormir.
OvA
Palo Pandolfo se presentó el jueves pasado en La Plata, después de un show sorprendente de Hermano Perro. Fanatismo incontrolable de la mano de uno de los clásicos del rock.
La premisa es intentar llegar temprano al bar que está ubicado justo en la esquina de 17 y 71 de La Plata. Conseguir una mesa donde sentarse a esperar que Palo Pandolfo salga a tocar puede ser una tarea estoica. Los intentos son en vano. En la puerta de Ciudad Vieja, varias decenas de personas aguardan, bajo el frío húmedo que recae sobre la ciudad, a que los músicos terminen de probar sonido. Se amontonan, intentan comprobar si realmente existe el calor humano. Recién entonces, las puertas se abren.
Hermano Perro sale a escena. Cuatro hombres con sus respectivas corbatas, dignas para la ocasión, se acomodan bajo las luces y empiezan a interpretar una melodía inesperada. Quizás por la utilización de una mandolina, que rememora a Europa del Este, la banda sorprende.
“Árboles que van a la corriente. Tartagal, Tartagal, Tartagal”, anuncia Matías Levy, el cantante poliinstrumental (también toca la percusión y el kazoo) de Hermano Perro. La gente se ríe y la banda empieza a interpretar una canción que por momentos resulta dolorosa. La voz no busca la perfección, permitiéndose jugar con la afinación. Va creando climas que son profundizados por el arco que frota las cuerdas del violoncello que Miguel Khoury tiene entre sus manos.
Aunque son pocos los que se acercaron a Ciudad Vieja para ver a Hermano Perro, cuando termina el show todos aplauden e incluso algunos se animan a pedir una canción más. Para las bandas soporte no hay tiempo para bises. La música tapa las voces del público y “Last nite” de The Strokes suena.
Palo Pandolfo sube al escenario como un boxeador dueño del título mundial. Aclamado. Él y su guitarra dan inicio al recital. Toca una versión argentinizada de “Karma police” de Radiohead. La desafina, la grita. Como si fuera poco, la letra en español no termina de cuadrar con la melodía. Pero así y todo, el público festeja la interpretación mientras canta a los alaridos.
Un bajista, un percusionista y un violinista acompañan a Pandolfo. Recién a partir de entonces las cosas empiezan a tomar un poco de color. El cantante baila, haciendo movimientos pélvicos que rememoran a Sandro. Las piernas, claro, son espejo de una actuación del rey del rock n’ roll.
El público se enardece. Palo Pandolfo se sacude de espaldas y después gira para cantar con fuerza uno de los temas más esperados pos sus fans: Ella vendrá. Las mujeres lanzan un aullido, como si se tratase de un recital de Alejandro Sanz. “Ella vendrá, y las heridas que marcan mi cara se secarán en su boca de agua”, la gente corea el que, de seguro, es el hit principal del artista.
Poco después llega “Estaré”, esa especie de carnavalito que se hizo increíblemente popular durante los noventa. Una pareja baila en el reducido espacio que quedó libre junto a la barra, mientras Pandolfo golpea la madera del escenario con uno de sus pies, impulsándose con ese movimiento.
Cuando termina el recital, dos chicas treintañeras le gritan a Pandolfo. Una de ellas intenta tocar su brazo, como si se tratase de una estrella pop y él, sin notarla, se baja de un salto del escenario. Segundos después vuelve a subir para tocar dos temas más. Y luego la escena se repite por completo. Los mismos gritos, el mismo salto para evadir a la gente. Dos bises más.
El público se queda en el bar intentando extender por un tiempo más al jueves. Algunos, en la trastienda del lugar, cantan tangos de la mano de los músicos de Hermano Perro, que siguen desmesuradamente divertidos. A pesar de algunos traspiés con forma de voces desafinadas y destiempos, Palo Pandolfo logró dejar varias almas extasiadas en la esquina de 17 y 71.
Carolina Sanchez Iturbe
http://www.vuenosairez.com/V2_1/articulo-musica.php?tipo=1&idRevento=1256
Lista de Temas
01. Siete vias
02. Las nenas
03. Karma Policia
04. Cenizas y Diamantes
05. A traves de los sueños
06. El enviado
07. Carnavalonga
08. El grito del Chimango
09. Sangre
10. Cancion Cantaro
11. Afrodita
12. Ella vendra
13. Plegaria
14. Rio Reconquista
15. Que se abra Buenos Aires
16. Antojo
17. Te quiero llevar
18. Tapa de los sesos
19. Estare
20. Pipapu
21. Tazas de te chino
22. Amor practico el ritual
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