8 de Julio de 2010 - La Gaviota (Olavarría)

 

Palo levantó vuelo en La Gaviota


Luego de un año, regresó a los escenarios olavarrienses el músico Palo Pandolfo. El recital tuvo lugar el jueves 8 de julio en el histórico Pub ‘La gaviota’, que ya a estas alturas es considerado patrimonio histórico de la ciudad.


Como antesala al recital esperado, cerca de la medianoche subió al escenario el cantautor azuleño Gaston Torrens (cantante y guitarrista de ‘La ira de tu madre’) acompañado del guitarrista Leie Zelaye;  luego de interpretar una serie corta de 3 temas (con una potente voz y una garra en la que denota su influencia en Roberto Pandolfo) dio lugar a la Orquesta Mujinga, una banda folklórica oriunda de la ciudad no muy común de ver, con un sonido prolijo marcado en escena por sus 6 integrantes.


Luego de un breve receso apareció de entre la gente Palo, subió al escenario  y se calzo la guitarra. El cantautor criollo comenzó así un recital a pura garra en el que hubo de todo;  temas del gran Ritual criollo, de A través de los sueños, el cover Karma Police (Radiohead), el clásico Ella vendrá  (Don Cornelio y la Zona) que no puede faltar, para terminar todos cantando bien arriba con los clásicos de Los Visitantes (gran participación de la gente cantando a coro en los temas Tapa de los Sesos y Estaré).  La noche parecía acabar, pero la gente pedía mas y no dejaba que Palo se vaya (el mismo dijo: ‘primero era Ella vendrá, ahora ya me piden de todo’), hasta que el cansancio lo pudo mas y se retiro, pero antes tuvo lugar para unos cuantos Bises, en el que se destaco el tema Paloma (pedido por Gaston Torrens).


Como anécdota quedará que en medio de la noche, mientras Palo estaba tocando subió a escena uno de los percusionistas de Mujinga  y lo acompaño en el cajón peruano. Primero Palo se sorprendió y mucho no le gusto que subiera a mitad de un tema, pero después se lo tomó muy bien y termino invitándolo a tocar en varios temas más.


En conclusión el recital fue una catarata de música, de esa que solo un artista tan particular como Palo puede dar. Al verlo en vivo uno se da cuenta de la pasión y el amor que le pone a la música, el se deja llevar por sus emociones improvisando constantemente sin importarle perder la prolijidad, tiene esa cosa de que por momentos puede llegar a gritar tanto que te haga pensar que está loco, pero eso mismo  es lo que hace que a uno le den más ganas de volver a verlo nuevamente.


Más allá de ser un excelente músico, Palo tiene esa virtud única que hace que no necesite más que una guitarrita, como si estuviera en un fogón, para poder interpretar sus temas.


 En una entrevista a Luca Prodan, en la que le preguntaban sobre los músicos argentinos, el supo decir: ‘si a mí me das una criolla, yo te pelo algo, ¿entendés? Esa es la diferencia entre ser un músico que tiene la música en el corazón. La música es sentirlo, no "querer ser músico", serlo’.


Eso es Palo, tómalo o déjalo.

 

 

Crónica y Fotografías gentileza de Rober Lorenzo

 

 

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